TRABAJAR CON MÁS INTELIGENCIA Y MENOR ESFUERZO- 6 MANERAS DE OPTIMIZAR LA PRODUCTIVIDAD

TRABAJAR CON MÁS INTELIGENCIA Y MENOR ESFUERZO

Por supuesto, el trabajo duro es fundamental para obtener buenos resultados. Siempre dar más de lo que se espera de nosotros trae consigo grandes beneficios. Sin embargo, existen maneras de optimizar el trabajo, realizar tareas y organizar rutinas de manera más inteligente.

Queremos verte triunfar en tu trabajo, es por esta razón que compartiremos 6 maneras de trabajar inteligentemente y hacer del trabajo duro algo menos doloroso.

Redirecciona tu lista de pendientes

Si eres consciente de la importancia de hacer listas de pendientes, también llamadas To-Do Lists, has dado el primer paso, pero si eres de los que hace listas de pendientes cual lista de mercado, hay cambios que necesitas realizar urgentemente en búsqueda de un trabajo más inteligente.

La mejor manera de organizar tu lista de pendientes es planear para tu día tres tareas, las más importantes. Normalmente las más importantes son las tareas más grandes o más difíciles de realizar y que sabes que en realidad van a aportar valor.

Estas tareas deberás llevarlas a cabo a primera hora de la mañana, idealmente apenas llegues al trabajo. Cuando pospones tareas importantes empiezas a ocupar tu tiempo en otras labores y al notarlo ya no tendrás el tiempo suficiente para realizarlas.

Si eres lo suficientemente productivo y terminas estas tres tareas diarias antes de finalizar tu día laboral, posiblemente tendrás la oportunidad de ocuparte en realizar tareas menores que aumentarán tu resultado al final de la semana.

Un consejo para aquellos que sufren de ansiedad laboral es realizar su lista de pendientes del día justo antes de dormir. A menudo las personas que padecen de estrés no logran conciliar el sueño por estar pensando en las tareas que deben realizar al día siguiente; cuando realizas una lista de pendientes antes de dormir ya tienes tu día planeado y tu cerebro no tendrá que ocuparse en hacerlo mientras das vueltas en la cama.

Piensa en el presente

Este consejo viene de la mano del Mindfulness, sin embargo, no es solo aplicado a partir de esta práctica. Cuando piensas en el presente dejas de estresarte por el futuro y logras enfocarte mucho más.

Normalmente nos sentimos ansiosos por todas las cosas que queremos o debemos hacer en algún momento. Puedes anotarlas en alguna parte para no olvidarlas y tenerlas presentes en el momento adecuado, sin embargo, pensar todo el tiempo en las tareas pendientes solo hará que el presente parezca más atareado y estresante de lo que ya es.

Para ello necesitas tener dos listas, una de pendientes y otra de todo lo que debes hacer. Conforme apliques nuestro primer consejo podrás filtrar las tareas de la larga lista de todo lo que debes hacer y dosificar las actividades en los días de la semana que piensas dedicar para conseguir algún objetivo. Esto te permite concentrarte únicamente en el ahora y avanzar a pasos más largo que si mantienes tu cabeza en lo que todavía no ha sucedido.

Mide resultados, no tiempo

Si te preocupas por lo que realizas en lugar de el tiempo que tardaste en lograrlo, comenzarás a observar mejores resultados en tu rutina laboral.

No te estamos diciendo que no te preocupes y te tomes 3 semanas en realizar una tarea pequeña, el seguimiento del tiempo puede llegar a optimizar tu desempeño, pero no debes hacer de las horas y los minutos el objetivo de tu productividad ni el sistema de medidas para saber si eres o no eficiente y productivo.

Si optas por tener un seguimiento de lo que has realizado durante el día, puedes sorprenderte de lo que eres capaz de conseguir y te sentirás mucho más motivado respecto a lo que has logrado. Incluso, puedes enfocarte en mejorar y lograr más cosas al día siguiente.

Sigue la pista de dónde estás desperdiciando tiempo

Si estás procurando ser más productivo, es tentador buscar métodos para cambiar tu rutina y probar nuevas soluciones para dar con el problema. Sin embargo, hacer cambios drásticos en tu rutina o sobre esforzarte de la noche a la mañana por lograr resultados impresionantes no resultará positivo a largo plazo.

El primer paso para empezar a trabajar inteligentemente es identificar los lugares o las actividades que están consumiendo tu tiempo innecesariamente. Te recomendamos seguir cuidadosamente las labores que realizas durante el día y resaltar las causantes de pérdidas de tiempo durante el trabajo.

Puede que el culpable sea Facebook, o alguna red social. Incluso, puede que la pérdida de tiempo esté relacionada con la falta de optimización de procedimientos en tu lugar de trabajo.

Cuando hayas descubierto las actividades que consumen innecesariamente tu tiempo empieza a construir hábitos que vayan disminuyendo el tiempo que dedicas a estas. Desde la adopción de tecnologías que optimizan las prácticas en tu trabajo hasta mantener desactivadas las notificaciones de actualizaciones en tus redes sociales, desde que sea en búsqueda de un trabajo más eficiente e inteligente, deberás empezar a conseguir soluciones que te hagan ahorrar tiempo.

Construye hábitos para ayudarte a dejar de trabajar

Suena bastante extraño, sin embargo, es realmente importante para empezar a trabajar de manera más inteligente. Es posible que muchas veces tengas problemas y luches para dejar de trabajar o, incluso, para retomar el trabajo nuevamente.

Nuestro consejo es detenerte cuando tu horario laboral finalice y dejes tu proyecto en un momento clave. Hemingway lo aplicaba para su quehacer literario: “El mejor método es detenerte cuando vayas bien y cuando todavía tengas claro qué va a pasar a continuación. Si lo haces a diario… nunca te quedarás atascado”.

Este consejo puede aplicarse a cualquier tipo de trabajo. Parar en medio de un proyecto puede ser bastante útil. Siempre que sepas qué has hecho y tengas claro qué es lo que harás a continuación, será mucho más fácil retomar al día siguiente o después de una pausa considerable.

Toma más pausas

En promedio, tu cerebro es capaz de permanecer concentrado por solo 90 minutos, y luego necesitará de al menos 15 minutos de descanso. Al tomar pausas cada 90 minutos, aproximadamente, permites que tu mente y cuerpo se renueven y estén listos para otro periodo de 90 minutos de alta actividad.

Para algunas personas, las pausas de 15 a 20 minutos pueden ser difíciles de conseguir, pero tomar descansos cortos durante el día puede ayudarle a refrescar su mente y restablecer su capacidad de atención.

Posiblemente no puedas poner en práctica de la noche a la mañana los 6 consejos que hemos compartido contigo para cambiar tu trabajo duro por un trabajo inteligente con grandes resultados. Sin embargo, te recomendamos empezar a poner en práctica aquellas que mejor se adapten a tus posibilidades.

1 comentario
  1. Mitch Finnin
    Mitch Finnin Dice:

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