Preguntas asesinas de reconocidos CEO que deberías conocer

¿Cómo se ve a sí mismo en 5 años?. Hábleme de cuándo se comporta como un líder. ¿Cuál es su mayor debilidad?. Estas son algunas de las preguntas más comunes con las que nos encontramos a la hora de ser entrevistados para un nuevo empleo.

Tanto como vayas ascendiendo en la escala laboral y te proyectes a cargos que impliquen liderazgo, menos tendrás que enfrentarte a este tipo de preguntas trilladas. Es por eso que a continuación te mencionamos 5 preguntas “asesinas” que importantes CEO les gusta formular a la hora de entrevistar. Sus métodos pueden variar, pero todas están diseñadas para evaluar las actitudes y la mentalidad que poseen los aspirantes a importantes cargos. Hoy en TimeManager te las compartimos.

¿Prefiere ser respetado o temido?

Michael Gregoire, CEO de CA Technologies, admite que su pregunta favorita es un poco maquiavélica. Siempre agarra al entrevistado fuera de base, y “revela realmente lo que ellos creen acerca del liderazgo” afirma Gregoire.
En teoría, no existe respuesta correcta, pero en la práctica el tipo de cargo al que se está aspirando determinará la inclinación que tenga el entrevistador. En un ambiente colaborativo es mejor ser respetado que temido; sin embargo, en una unidad de negocios la firmeza y la determinación será más útil que el respeto.

¿Por qué está usted aquí?

Es una pregunta increíblemente abierta, pero cuando Gordon Wilson, CEO de Travelport, la formula, está en busca de una respuesta específica.

“Me sorprende cómo las personas hablan de los beneficios del cargo desde su punto de vista en oposición a lo que ellos pueden brindar a la compañía” menciona Wilson. Esta pregunta le ayuda a juzgar si un candidato está interesado en unirse a un equipo, o si para este “todo es acerca de mí”.

¿Cómo lo trató?

Rick Goings, CEO de Tupperware, formula esta importante pregunta no al candidato, sino a aquellos con los que se encontró este en su camino a la entrevista.

“Hablo con el chofer que lo trajo al aeropuerto, con mi asistente y con la recepcionista que le dio la bienvenida. Les pregunto cómo los trató. Es entonces cuando aprendes cómo actúa en realidad el entrevistado” afirma Goings.

Lo que pretende con este método es evaluar las habilidades no cognitivas que los buenos líderes deben poseer para inspirar a sus equipos. Por supuesto, Goings realiza una entrevista que le permita evaluar otros aspectos del aspirante, pero considera de igual importancia la información que proviene de otras fuentes que han examinado a los candidatos a partir de sus interacciones cotidianas con ellos.

Hábleme de cuando usted fracasa

Analizar minuciosamente fracasos pasados es algo que obsesiona a los CEOs, pues están en busca de resiliencia, creatividad y madurez emocional en sus candidatos. Una persona que es capaz de hablar abierta y honestamente acerca de sus fallas y limitaciones es atractiva, siempre y cuando le permita explicar cómo a partir de este fracaso pudo ser “mejor persona, compañero, líder o gerente” resalta Roger Crandall, CEO de MassMutual.

Una variación en este tema proviene de David Serra, fundador y CEO de Algebris. El realiza una aproximación similar preguntando ¿Cuál es el mayor error que ha cometido y cómo ha aprendido de él?

Para firmas financieras, en particular, hay peligro acechando en cada rincón. Como resultado, los jefes de las compañías necesitan gerentes que no entren en pánico cuando las cosas salen mal y sean lo suficientemente conscientes que sus acciones pueden llegar a ser la razón del problema. Respuestas vagas en las que los candidatos solo se pintan a sí mismos como espectadores de los errores que provienen de fuentes externas no generan confianza.

La prueba de la lista de vino

En lugar de una entrevista tradicional para el rol senior en la compañía, el CEO de Infor, Charles Phillips, lleva al candidato a cenar junto a gran cantidad de otros ejecutivos senior. “Me gusta ver cómo se desenvuelven en un ambiente diferente al de la oficina” comenta Phillips.

La prueba clave comienza al principio de la comida: “Le doy la lista de vinos” menciona. La persona ha de convencer al grupo que sabe mucho acerca de vino, pretender que sabe, escoger simplemente la botella más costosa o pedir ayuda. Cómo elija y lo exitoso que sea a la hora de explicar su elección es parte de la prueba. Además, resalta “se debe observar la forma en que trata al mesero”.

Otra prueba aparece cuando la cena llega a su fin. “Los sorprendo pidiéndoles que me cuenten un chiste”. Esto revela si la persona tiene buen sentido del humor y, por supuesto, permite observar cómo actúa cuando se encuentra en una situación extraña y poco familiar.

Si quieres recibir semanalmente este y otros artículos de tu interés suscríbete a nuestro Newsletter: