Las boutiques legales

En el mundo legal es usual escuchar acerca de las grandes firmas o despachos de abogados, estos se han posicionado en el sector como la modalidad no solo más fiable sino más rentable para la práctica del derecho y es a donde la mayoría de los usuarios se dirigen al momento de buscar una asesoría legal. Las pequeñas firmas que son más especializadas y que se conocen como boutiques legales son una nueva modalidad que ha tomado fuerza en los últimos años. Acá les contamos cuáles son algunas de sus características y diferencias con los grandes despachos.

Se define boutique de abogados como una empresa pequeña del sector legal, sus fundadores se especializan en un área del derecho lo cual les permite enfrentarse a casos de alto valor y cobrar una tarifa por hora más elevada. A diferencia de los grandes despachos que ofrecen una gran cantidad de servicios legales en todas o casi todas las áreas, las boutiques encuentran su valor agregado en la especialización, razón por la cual se dedican solo a atender un sector legal en especial. Lo anterior no significa que las grandes firmas de abogados no sean un buen negocio, en su caso la práctica consiste en servir a tantos clientes como sea posible, normalmente por tarifas planas, pese a que las tasas suelen ser más bajas, si se logra cerrar asuntos de manera conveniente, el modelo puede ser especialmente lucrativo.

El área de práctica de las boutiques legales es más estrecha y se pueden dar el lujo de cobrar una tarifa por hora más elevada, sus clientes esperan un servicio más atento y personalizado. Cuando una gran firma de abogados puede recibir gran cantidad de clientes y atender casos rutinarios las boutiques de servicios legales pueden llegar a trabajar con casos complejos, atípicos y que requieren un alto grado de investigación por parte de los profesionales que los toman.

Un menor número de clientes significa una relación más fuerte con cada uno de ellos.

A pesar de las ventajas que puede tener las boutiques legales, aventurarse a abrir una firma bajo este modelo puede significar más riesgos de los ya existentes para los grandes despachos. El riesgo más importante para tener en consideración es que los ingresos se centralizan en unos pocos clientes, la perdida uno o dos de ellos puede significar una caída representativas para la firma en poco tiempo, además los casos complejos son más propensos a las quejas y reclamaciones.

Gracias a todas sus ventajas y pese a los posibles riegos, las boutiques legales han llegado para quedarse, su modelo apunta a un tipo de cliente más selectivo y especializado, y estas pequeñas firmas cumplen con todas las condiciones para prestar este tipo de servicio.