Las 5 fuerzas de Porter

Existe algo llamado las Cinco Fuerzas de Porter, es algo que todas las empresas deberían conocer y considerar a la hora de evaluar los riesgos que supone su sector empresarial y estudiar la rentabilidad. Siendo más específicos, estas fuerza son una herramienta permite conocer el grado de competencia que existe en una industria para realizar un análisis externo que sirva como base en formular estrategias destinadas a aprovechar las oportunidades y hacer frente a las amenazas detectadas.

A continuación les mencionaremos cuales son las fuerzas de Porter y los riesgos que se derivan de cada una de ellas:

1. Amenaza de entrada de nuevos competidores.

La entrada de nuevos competidores genera disminución en las ventas e incremento de las devoluciones, la mejor forma de mitigar las amenazas existentes por la entrada de nuevos competidores es fortalecer las barreras de entrada al sector, esto se logra por medio de un aumento en los canales de ventas y una mejoría en las garantías ofrecidas a los clientes potenciales. Lo anterior permitirá posicionarse de manera sólida en el mercado y ser menos vulnerables ante las empresas emergentes.

2. La rivalidad entre los competidores.  

Como su nombre lo indica, hace referencia la rivalidades existente entre las empresas que se dirigen al mismo tipo de público y que ofrecen productos y servicios similares. Esta rivalidad puede aumentarse por diferentes razones, las más comunes son: Costos fijos altos, disminución de la demanda y poca diferenciación en los productos, entre otros.

Analizar la rivalidad entre competidores nos permite comparar nuestras ventajas competitivas con las de otras empresas rivales, y así formular estrategias que nos permitan superarlas, por ejemplo la reducción de los precios, la actualización constante de los productos y servicios ofrecidos ,o los esfuerzos invertidos en publicidad.

3. Poder de negociación de los proveedores.

Un solo proveedor para un bien o servicios siempre suponer una desventaja para quien requiere de su adquisición, dado que el proveedor está en una excelente posición para variar los precios y las condiciones del negocio según sea su gusto. La relación que los proveedores tiene con su poder de negociación es inversamente proporcional, esto quiere decir que a menor número de proveedores mayor será su poder de negociación. Para equilibrar la balanza a la hora de negociar con los proveedores lo mejor que se puede hacer es realizar alianzas estratégicas que permitan reducir los costos de ambas partes.

4. Poder de negociación de los clientes  

Así como los proveedores cuentan con un poder de negociación los consumidores de nuestros productos y servicios también, todo hemos estado en la posición del cliente seguro más de una vez, por lo tanto sabemos que es posible buscar la forma de tener mejores precios y condiciones,  pero cuando somos nosotros quienes ofrecemos los productos o servicios esta negociación puede  no ser tan conveniente. Al igual que con los proveedores la relación  que los clientes tienen con su poder de negociación es inversamente proporcional, mientras menor cantidad de compradores existan, mayor será su capacidad de negociación, ya que al no haber tanta demanda de productos, éstos pueden reclamar por precios más bajos y mejores condiciones. Para evitar los riesgos existente en el aumento de este poder de negociación una empresa debe captar mayor cantidad de clientes y generar vínculos fuertes con ellos, tener clientes leales. Ofrecer servicios posventa, personalización y buenos canales de comunicación son excelente estrategias.

5. Amenaza de ingreso de productos sustitutos.

La llegada de un nuevo producto al mercado (que ofrezca servicios similares al nuestro), siempre supone un riesgo, su presencia nos obliga en muchos casos a variar los precios de salida y a duplicar los esfuerzos invertidos en visibilidad de nuestra marca. Aunque parezca obvio, la única forma de mantenerse en el en pie en medio del flujo constante de nuevos productos es ofrecer alta calidad, algo que jamás se debe descuidar.