Características de los jefes realmente excepcionales

Es hora de seguir estas conductas y empezar a ser el jefe que tú y tu equipo tanto necesitan

características jefes excepcionales

Todos hemos tenido grandes jefes. Una gran manera de reconocerlos es porque recordamos de ellos ciertas conductas que impulsaron su negocio y que los hicieron personas de confianza, grandes líderes y buenos trabajadores.

Estas conductas pueden parecer complejas de adoptar en ocasiones, sin embargo, todo es cuestión de hábito, por lo que ir adoptando poco a poco estas conductas te llevará por el camino correcto y te convertirá en un mejor líder.

Hoy en Time Manager recopilamos 18 características sencillas pero valiosas que poseen los jefes verdaderamente excepcionales con la intención de motivarte a ser un mejor jefe y un mejor líder para tu equipo.

1. Demuestran su sentido del humor

No es necesario que detengan el trabajo del equipo para contar chistes, pero los jefes excepcionales muestran su sentido del humor continuamente. Este aspecto es importante, porque les ayuda a mantener la calma propia y del equipo en situaciones difíciles.

2. Comparten su visión

Compartir la visión tiene que ver con hacer accesibles y claros los objetivos para todos los miembros del equipo. Si un jefe no comparte su visión ¿cómo sabrán los empleados para qué y en busca de qué están trabajando?

3. Demuestran que la empresa es mucho más que una sola persona

Nadie se siente motivado trabajando para alguien que cree que la empresa debe girar en torno del jefe. Los jefes excepcionales demuestran que valoran a sus colaboradores tanto como a sí mismos. Reconocen que su equipo es fundamental para el correcto desarrollo de los proyectos de la organización.

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4. Entienden que las personas tienen una vida fuera de la oficina

Estos jefes entienden que sus colaboradores tienen compromisos externo igual de valiosos a los que tienen en el trabajo: cuidado de sus hijos, citas con el dentista, vacaciones, enfermedad, etc. Ellos siempre esperan dedicación en el trabajo, pero también comprenden que es importante dedicar tiempo a otros aspectos importantes de la vida.

5. Crean más líderes

Los buenos jefes pueden reunir muchos seguidores, pero los jefes realmente excepcionales demuestran su interés en ayudar a otras personas a ser buenos y mejores líderes que ellos. Una manera de detectar esta conducta, es observar el interés en mostrar confianza, compartir conocimiento y entusiasmar a su equipo a tomar decisiones que influyan en su crecimiento como líderes.

6. Comparten el crédito

Los grandes jefes entienden que todas las personas necesitan escuchar que sus contribuciones y sus ideas son valoradas y apreciadas, por lo que no pierden ocasión para dar crédito a sus colaboradores.

7. Aceptan la culpa

El fracaso, ya lo hemos mencionado, no es necesariamente malo, siempre y cuando la gente aprenda de él y siga buscando mejores alternativas. Sin embargo, es importante que un líder comprenda que el fracaso en un proyecto o en cualquier decisión, normalmente, debe caer sobre sus hombros.

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8. Respetan el tiempo de los demás

En gran medida, esto depende de saber administrar su propio tiempo. Si no sabes controlar tu tiempo, es hora de empezar a administrarlo y organizarlo en tu teléfono, en tu mail y en tu práctica diaria. Siempre habrán cosas urgentes y prioritarias, un jefe excepcional sabe prevenir su aparición y evitar que el equipo se sature y no pueda rendir óptimamente.

9. Saben cómo y cuándo ejercer presión en su equipo

A veces, las palabras más motivadoras que un jefe le puede decir a algún integrante de su equipo es: “Sé que puedes hacerlo mejor”. Muchas veces, este tipo de presión puede ser la mejor lección que puede dar un jefe excepcional a sus colaboradores. Sin embargo, es importante reconocer el momento y la forma correcta de hacerlo.

10. Reconocer el momento propicio para retroceder

Teniendo en cuenta el anterior punto, así como un jefe excepcional sabe reconocer los momentos propicios para ejercer presión en su equipo, también posee la inteligencia emocional para comprender cuándo ha presionado demasiado y es necesario retroceder.

11. Establecen prioridades y las comunican

Cuando todo es una prioridad, nada lo es. Los grandes jefes expresan y argumentan qué es más importante en determinados momentos. Saben aplicar la regla del tres, que consiste en enfocarse en no más de 3 objetivos a la vez para poder tener todos los esfuerzos del equipo alineados con el fin de conseguir mejores resultados.

12. Comparten información

Los jefes inseguros se aferran a la información y al conocimiento como una mercancía, manteniéndolos lejos del alcance de su equipo para sentirse poderosos. Aunque es verdad que en ocasiones es necesario mantener la información bien custodiada por razones estratégicas, los jefes excepcionales hacen de la transparencia y de la pedagogía su lema.

13. Piensan en grande

Este tipo de jefes reconocen que están pidiendo a su equipo que pasen al menos un tercio de sus horas de vigilia trabajando en su visión, por esta razón procuran que aquellas causas que persigue su equipo sean realmente grandes y dignas.

14. Hacen preguntas inteligentes

Curiosamente, las preguntas más inteligentes a veces son las más básicas, y las personas tienen temor a formularlas porque piensan que esto revelará una falta de conocimiento o de habilidad para comprender. Un jefe excepcional no teme a hacer preguntas básicas, pues reconocen que estas pueden ser cruciales para comprender cualquier tema.

15. Escuchan a sus colaboradores

Un gran jefe reconoce que, a pesar de que debe proyectar confianza y credibilidad en sus colaboradores, esto no implica que deba saberlo siempre todo. Un jefe excepcional contrató a su equipo por una razón, sabe que también sus colaboradores tienen conocimiento por transmitir y los escucha.

16. Lideran con el ejemplo

Los grandes jefes son aquellos que motivan a su equipo por medio de su propia conducta. Trabajan duro y aprecian el trabajo de sus colaboradores. Una gran forma de dar un buen ejemplo es tratar bien a los clientes, ser eficientes y organizados. Cualquier persona que cumpla un papel de jefe debe ser consciente que los comportamientos de su equipo están íntimamente relacionados con la cultura que él o ella imparten en la oficina.

17. Cuidan de sí mismos

Hablando de liderar con el ejemplo, los jefes excepcionales dejan claro que para ellos la salud, la familia y las relaciones personales forman parte de sus prioridades. Es difícil para cualquier persona actuar de esta manera si su jefe no es un buen modelo al respecto.

18. Promueven el desarrollo de los demás

Los grandes jefes fomentan la educación, la capacitación, la exploración y la creación de redes. Los jefes temerosos, por el contrario, se preocupan porque sus mejores colaboradores los eclipsen y les hagan perder autoridad.