Diccionario del fracaso. 8 palabras y frases que nunca dicen las personas inteligentes

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¿Te ha pasado que en una conversación muy importante has dicho algo de lo cual luego te arrepentiste? Nos sucede a todos, no te afanes. Sin embargo, las personas inteligentes tienden a seleccionar cuidadosamente las palabras antes de decirlas en voz alta.

Hoy en Time Manager te compartimos 8 palabras y frases que la gente inteligente procura nunca decir.

“Soy una persona inteligente”

¿Lo has escuchado anteriormente? ¿Lo dices muy a menudo? La verdad es que las personas que se jactan constantemente acerca de lo inteligentes que son, carecen de confianza en sí mismos, intentan encajar desesperadamente y buscan la aprobación de los demás.

Las personas verdaderamente inteligentes no se jactan de su propia inteligencia, dejan que los demás lo hagan por ellos.

A propósito del tema, cuando a Stephen Hawking le preguntaron cuál era su C.I. (coeficiente intelectual) su respuesta fue: “No tengo ni idea, las personas que se jactan de su C.I. son perdedores”.

“Así es como siempre yo _____”

Ya sea si se refiere a la forma en que se comunica con sus empleados, promueve la marca o fabrica productos, es importante reconocer que en un mundo invadido por la tecnología hacer las cosas como siempre se han hecho no es un acto de inteligencia, sino de ignorancia. Decir la frase anterior muestra que usted no está dispuesto a aceptar el cambio, o simplemente no está dispuesto a poner de su parte para aprender algo nuevo.

Las personas inteligentes no se resisten al cambio, al contrario, lo aceptan con interés, puesto que ven la posibilidad de hacer su vida más fácil.

“Nadie está haciendo eso, así que yo tampoco”

Las personas inteligentes no siguen el status quo. Si hay alguna meta o responsabilidad que todo el mundo se niega a realizar, será la persona más inteligente en la sala la que se levante, tome la iniciativa y acepte el desafío.

Como valor añadido, existen grandes probabilidades para quienes se diferencian de los demás de aprender cosas nuevas y adquirir nuevas habilidades.

“Es lo que es”

Puede que parezca un viejo proverbio zen, sin embargo, una personas inteligente nunca lo diría en voz alta, puesto que puede entenderse como “no tengo nada que añadir a esta situación” o “no tengo argumentos para defender lo que acabo de afirmar”.

Las personas inteligentes hacen uso de sus habilidades para resolver problemas y poseen un pensamiento innovador para enfrentarse a las dificultades. No suelen aceptar las cosas por lo que son, por el contrario, les apasiona la idea de llegar al fondo de un tema cuestionándolo.

“No es mi culpa”

En lugar de apuntar con los dedos y arrojar al agua a otros, la gente inteligente se sostiene en sus actos y acepta los errores. No hacerlo denota cierta falta de madurez y de fortaleza. Una persona que no está dispuesta a aceptar sus errores no es capaz de enfrentarse a grandes retos, pues el temor al fracaso le impide avanzar.

“Nadie me pidió que hiciera eso”

Las personas inteligentes no se quedan sentadas esperando que se les haga una pregunta. A decir verdad, es muy posible que en lugar de esperar ya tengan la respuesta desde antes de que se les cuestione. La razón de lo anterior es que alguien verdaderamente listo suele saber escuchar y es intuitivo.

Si usas esta frase muy a menudo puede que estés lanzando por la borda la posibilidad de crecer. Nadie te va a pedir constantemente que te superes y llegues más lejos, debes hacerlo por tu propia cuenta.

“Tiene que ser perfecto”

La perfección no existe, no importa lo mucho que lo intentes, no lo vas a conseguir.

Las personas inteligentes saben que lo que hacen u ofrecen no es perfecto, y eso no está mal, pues les da la posibilidad de seguir avanzando y buscando nuevas posibilidades. El perfeccionismo solo desemboca en frustración y en problemas en los equipos.

“Lo intentaré”

No hay palabras más engañosas, tanto para la persona que las pronuncia como para aquellos que las escuchan. Aquellos que dicen “lo intentaré” se han dado el permiso desde el inicio de fracasar. No importa cual sea el resultado, puesto que en cualquier caso podrán afirmar que “lo intentaron”.

La gente que alcanza metas nunca dice “lo intentaré”, en su lugar dicen “lo haré”, “lo debo hacer” sea cual sea la tarea que van a realizar.